Cinco poemas de Charles Simic

Charles-Simic

On this Very Street in Belgrade

Your mother carried you
Out of the smoking ruins of a building
And set you down on this sidewalk
Like a doll bundled in burnt rags,
Where you now stood years later
Talking to a homeless dog,
Half-hidden behind a parked car,
His eyes brimming with hope
As he inched forward, ready for the worst.

En esta misma calle en Belgrado

Tu madre te sacó
De las ruinas humeantes de un edificio
Y te dejó en esta vereda
Como un muñeco envuelto en trapos quemados,
Donde ahora te paras años después
Hablándole a un perro vagabundo,
Medio escondido detrás de un auto estacionado,
Sus ojos llenos de esperanza
Mientras avanza lentamente, preparado para lo peor.

My Shoes

Shoes, secret face of my inner life:
Two gaping toothless mouths,
Two partly decomposed animal skins
Smelling of mice-nests.

My brother and sister who died at birth
Continuing their existence in you,
Guiding my life
Toward their incomprehensible innocence.

What use are books to me
When in you it is possible to read
The Gospel of my life on earth
And still beyond, of things to come?

I want to proclaim the religion
I have devised for your perfect humility
And the strange church I am building
With you as the altar.

Ascetic and maternal, you endure:
Kin to oxen, to Saints, to condemned men,
With your mute patience, forming
The only true likeness of myself.

Mis zapatos

Zapatos, cara secreta de mi vida interior:
Dos enormes bocas desdentadas,
Dos pieles de animal parcialmente descompuestas
Oliendo a nidos de ratones.

Mi hermano y mi hermana que murieron al nacer
Continúan su existencia en ustedes,
Guiando mi vida
Hacia su incomprensible inocencia.

De qué me sirven los libros
Cuando en ustedes es posible leer
El evangelio de mi vida en la Tierra
Y aún más allá, de las cosas por venir.

Quiero proclamar la religión
Que he creado para su perfecta humildad
Y la extraña iglesia que estoy construyendo
Con ustedes como altar.

Ascéticos y maternales, soportan:
Parientes de los bueyes, de los santos, de los condenados,
Con su muda paciencia, formando
La única y verdadera semejanza de mí mismo.

Late September

The mail truck goes down the coast
Carrying a single letter.
At the end of a long pier
The bored seagull lifts a leg now and then
And forgets to put it down.
There is a menace in the air
Of tragedies in the making.

Last night you thought you heard television
In the house next door.
You were sure it was some new
Horror they were reporting,
So you went out to find out.
Barefoot, wearing just shorts.
It was only the sea sounding weary
After so many lifetimes
Of pretending to be rushing off somewhere
And never getting anywhere.

This morning, it felt like Sunday.
The heavens did their part
By casting no shadow along the boardwalk
Or the row of vacant cottages,
Among them a small church
With a dozen gray tombstones huddled close
As if they, too, had the shivers.

A fines de septiembre

El camión del correo baja hacia la costa
Llevando una sola carta.
Al final de un largo muelle
La aburrida gaviota levanta una pierna de vez en cuando
Y se olvida de bajarla.
Hay una amenaza en el aire
De tragedias gestándose.

Anoche creíste escuchar la televisión
En la casa de al lado.
Estabas seguro de que era un nuevo
Horror que estaban reportando,
Así que fuiste a averiguar.
Descalzo, llevando solo shorts.
Era solo el mar sonando cansado
Después de tantas vidas
Pretendiendo ir apurado a algún lado
Y nunca llegando a alguna parte.

Esta mañana, se sintió como domingo.
Los cielos hicieron su parte
Al no echar sombras a lo largo del malecón
O la fila de cabañas vacías,
Entre ellas una pequeña iglesia
Con una docena de tumbas grises amontonadas
Como si ellas, también, tuvieran escalofríos.

Pigeons at Dawn

Extraordinary efforts are being made
To hide things from us, my friend.
Some stay up into the wee hours
To search their souls.
Others undress each other in darkened rooms.

The creaky old elevator
Took us down to the icy cellar first
To show us a mop and a bucket
Before it deigned to ascend again
With a sigh of exasperation.

Under the vast, early-dawn sky
The city lay silent before us.
Everything on hold:
Rooftops and water towers,
Clouds and wisps of white smoke.

We must be patient, we told ourselves,
See if the pigeons will coo now
For the one who comes to her window
To feed them angel cake,
All but invisible, but for her slender arm.

Palomas al amanecer

Esfuerzos extraordinarios se hacen
para escondernos cosas, mi amigo.
Algunos se quedan despiertos hasta altas horas
Para buscar sus almas.
Otros se desvisten mutuamente en cuartos oscuros.

El viejo elevador chirriante
Nos llevó primero a la bodega de hielo
Para mostrarnos un trapeador y un balde
Antes de dignarse a subir de nuevo
Con un suspiro de exasperación.

Bajo el vasto cielo de la madrugada
La ciudad permanece en silencio ante nosotros.
Todo en espera:
Techos y torres de agua,
Nubes y volutas de humo blanco.

Debemos ser pacientes, nos decimos,
Ver si las palomas arrullan ahora
Por aquel que va a su ventana
Para darles de comer pastel de ángel,
Todo menos invisible, sino por su delgado brazo.

In the Library

There’s a book called
“A Dictionary of Angels.”
No one has opened it in fifty years,
I know, because when I did,
The covers creaked, the pages
Crumbled. There I discovered

The angels were once as plentiful
As species of flies.
The sky at dusk
Used to be thick with them.
You had to wave both arms
Just to keep them away.

Now the sun is shining
Through the tall windows.
The library is a quiet place.
Angels and gods huddled
In dark unopened books.
The great secret lies
On some shelf Miss Jones
Passes every day on her rounds.

She’s very tall, so she keeps
Her head tipped as if listening.
The books are whispering.
I hear nothing, but she does.

En la biblioteca

Hay un libro llamado
“Diccionario de Ángeles”
Nadie lo ha abierto en cincuenta años,
Lo sé, porque cuando lo hice,
Las tapas crujieron, las páginas
se deshicieron. Ahí descubrí

Que los ángeles fueron una vez tan abundantes
Como las especies de moscas.
El cielo al anochecer
solía estar lleno de ellos.
Tenías que agitar ambos brazos
Solo para mantenerlos alejados.

Ahora el sol brilla
A través de altas ventanas.
La biblioteca es un lugar tranquilo.
Ángeles y dioses amontonados
En libros oscuros y sin abrir.
El gran secreto yace
En algún estante por el que Miss Jones
pasa todos los días en sus rondas.

Ella es muy alta, así que mantiene
la cabeza inclinada como si escuchara.
Los libros susurran.
Yo no oigo nada, pero ella sí.

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